Personas LGBTIQA+

La discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género se ha recrudecido durante la pandemia, tanto en los espacios privados como públicos que abarcan el acceso a servicios de salud, la violencia y el abandono. El confinamiento incrementó la exposición a centros de Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual y de Género (ECOSIG’s).

Personas LGBTIQA+

Tanto en espacios privados como públicos, la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género se ha recrudecido.

 

7 de cada 10 personas LGBTIQA+ perdieron sus ingresos total o parcialmente durante la pandemia, y menos del 10% cuentan con asistencia de programas de gobierno, afirma la encuesta realizada por COPRED/Yaaj (2021). Entre jóvenes de 18 y 19 años que respondieron, el 40% refirió tener pensamientos suicidas. El espacio de mayor prevalencia de violencia y discriminación por orientación sexual e identidad y expresión de género reportado fue en la familia, con 47%.

Foto: Mario Jasso / cuartoscuro.com

Personas LGBTIQA+

Antes de COVID-19

La discriminación, intolerancia y prejuicios que vive la población LGBTQI+ no es algo nuevo que se presentó durante el contexto de COVID-19, pero sin duda la pandemia ha exacerbado la violencia dirigida a este sector y la obstaculización de la garantía de sus derechos.

En México, prevalecen los prejuicios basados en el miedo y la ignorancia, que se traducen en discriminación hacia las personas cuya orientación sexual, identidad o expresión de género no es normativa. En el año 2019 se expusieron los resultados de la Encuesta sobre Discriminación por Motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género (ENDOSIG), en la cual las personas con identidades de género no normativas contestaron haberla percibido en un 80%, siendo el porcentaje más alto de la población disidente, las personas trans (tanto hombres como mujeres) han sido discriminadas en un 74%, por otra parte, lasmujeres bisexuales la perciben en un 65% por su orientación sexual, seguido de las mujeres lesbianas que lo experimentaron en un 55%.

Se apunta a que estas discriminaciones (siendo algunos ejemplos los chistes ofensivos, expresiones de odio, agresiones o el acoso) se dieron principalmente en un contexto público; no podemos dudar que se hayan trasladado a un espacio privado debido a la contingencia, además de la violencia ya existente en ese entorno.

La discriminación, intolerancia y prejuicios que vive la población LGBTQI+ no es algo nuevo que se presentó durante el contexto de COVID-19, pero sin duda la pandemia ha exacerbado la violencia dirigida a este sector y la obstaculización de la garantía de sus derechos.

En México, prevalecen los prejuicios basados en el miedo y la ignorancia, que se traducen en discriminación hacia las personas cuya orientación sexual, identidad o expresión de género no es normativa. En el año 2019 se expusieron los resultados de la Encuesta sobre Discriminación por Motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género (ENDOSIG), en la cual las personas con identidades de género no normativas contestaron haberla percibido en un 80%, siendo el porcentaje más alto de la población disidente, las personas trans (tanto hombres como mujeres) han sido discriminadas en un 74%, por otra parte, lasmujeres bisexuales la perciben en un 65% por su orientación sexual, seguido de las mujeres lesbianas que lo experimentaron en un 55%.

Se apunta a que estas discriminaciones (siendo algunos ejemplos los chistes ofensivos, expresiones de odio, agresiones o el acoso) se dieron principalmente en un contexto público; no podemos dudar que se hayan trasladado a un espacio privado debido a la contingencia, además de la violencia ya existente en ese entorno.

El impacto de la pandemia por COVID-19

Para las mujeres* (personas que se identifiquen como mujeres y/o que sean identificadas como tales) sáficas (que sienten atracción por otras mujeres, sean lesbianas, bi/pansexuales, queer, etc.) esta pandemia ha representado en la mayoría de los casos un “doble confinamiento”, ya que el distanciamiento social las ha obligado a pasar más tiempo en sus hogares y en compañía de sus familiares, donde han experimentado sentimientos de aislamiento, incomodidad y sofocamiento al no poder expresar su identidad sexual, y han vivido agresiones de distintas naturalezas debido a ésta, teniendo como consecuencia un impacto negativo en su salud mental.  De acuerdo a la encuesta de UNAM en colaboración con Inspira A.C, el 21% de las mujeres* lesbianas y bisexuales reportó sentirse muy incómodas con su familia durante el aislamiento social. De igual manera, reportan haberse sentido de “muy” a “extremadamente” aisladas de sus amistades –tanto cis heterosexuales (52%) como LGBT+ (56%)– y de sus relaciones de pareja (39%).
En el caso de la población trans, se reporta en la encuesta de COPRED, Yaaj México y la Universidad de California Santa Barbara, que los hombres trans fueron quienes percibieron mayor rechazo, violencia o actos discriminatorios por parte de sus familias (65 casos de violencia reportados). Las mujeres trans, en contraparte, expresaron un aumento de múltiples motivos de discriminación, violencia o ambas en el espacio público, particularmente perpetuada por la policía o fuerzas de seguridad. Por su parte, de las 30 personas intersexuales que respondieron a la encuesta, un 50% ha experimentado discriminación y violencia por orientación sexual o identidad/expresión de género dentro de su núcleo familiar la cual se apunta fue por motivos de minimizar su situación, “curar su condición”, padecimiento o condición médica.

De acuerdo con los datos presentados por el Departamento de Salud Pública de la UNAM en colaboración con Inspira A.C.,  de las personas trans que contestaron a su encuesta nacional, el 39% ha tenido ideación suicida durante la contingencia, seguido de las mujeres lesbianas y bisexuales en un 28%,además éstas poblaciones coinciden en  que la pandemia les ha afectado mucho en su vida cotidiana, siendo el 39% que respondieron de esta forma.

En particular, se conoce que los ingresos disminuyeron con afectaciones para las personas trans y otras identidades de género no normativos en un 32% en un 29%  para las mujeres lesbianas y bisexuales.
Retomando los datos recabados por COPRED en colaboración con Yaaj México y la Universidad de California Santa Barbara, se muestra que las personas intersexuales  tuvieron una mayor pérdida de ingresos, siendo el 74% quiénes afirmaron esto, continuando con el 60% de los hombres trans y el 70% de las mujeres trans que afirman haber sido afectadas. Nótese que no gozar de una seguridad económica obstaculiza el acceso a servicios de salud, educación, entre otros, y ello repercute en el bienestar integral y calidad de vida de las mujeres y personas disidentes.

Como respuesta, la sociedad civil ha abierto refugios y espacios seguros para las mujeres como es el caso de; Refugio Casa Frida y la Casa Hogar Paola Buenrostro.

Finalmente, como señala la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, las personas de la diversidad sexual tienen una mayor probabilidad de estar desempleadas o de trabajar en el sector informal, por lo que han sido sumamente vulnerables al impacto económico de esta pandemia y carecen de muchos de los derechos laborales.

Para las mujeres* (personas que se identifiquen como mujeres y/o que sean identificadas como tales) sáficas (que sienten atracción por otras mujeres, sean lesbianas, bi/pansexuales, queer, etc.) esta pandemia ha representado en la mayoría de los casos un “doble confinamiento”, ya que el distanciamiento social las ha obligado a pasar más tiempo en sus hogares y en compañía de sus familiares, donde han experimentado sentimientos de aislamiento, incomodidad y sofocamiento al no poder expresar su identidad sexual, y han vivido agresiones de distintas naturalezas debido a ésta, teniendo como consecuencia un impacto negativo en su salud mental.  De acuerdo a la encuesta de UNAM en colaboración con Inspira A.C, el 21% de las mujeres* lesbianas y bisexuales reportó sentirse muy incómodas con su familia durante el aislamiento social. De igual manera, reportan haberse sentido de “muy” a “extremadamente” aisladas de sus amistades –tanto cis heterosexuales (52%) como LGBT+ (56%)– y de sus relaciones de pareja (39%).
En el caso de la población trans, se reporta en la encuesta de COPRED, Yaaj México y la Universidad de California Santa Barbara, que los hombres trans fueron quienes percibieron mayor rechazo, violencia o actos discriminatorios por parte de sus familias (65 casos de violencia reportados). Las mujeres trans, en contraparte, expresaron un aumento de múltiples motivos de discriminación, violencia o ambas en el espacio público, particularmente perpetuada por la policía o fuerzas de seguridad. Por su parte, de las 30 personas intersexuales que respondieron a la encuesta, un 50% ha experimentado discriminación y violencia por orientación sexual o identidad/expresión de género dentro de su núcleo familiar la cual se apunta fue por motivos de minimizar su situación, “curar su condición”, padecimiento o condición médica.

De acuerdo con los datos presentados por el Departamento de Salud Pública de la UNAM en colaboración con Inspira A.C.,  de las personas trans que contestaron a su encuesta nacional, el 39% ha tenido ideación suicida durante la contingencia, seguido de las mujeres lesbianas y bisexuales en un 28%,además éstas poblaciones coinciden en  que la pandemia les ha afectado mucho en su vida cotidiana, siendo el 39% que respondieron de esta forma.

En particular, se conoce que los ingresos disminuyeron con afectaciones para las personas trans y otras identidades de género no normativos en un 32% en un 29%  para las mujeres lesbianas y bisexuales.
Retomando los datos recabados por COPRED en colaboración con Yaaj México y la Universidad de California Santa Barbara, se muestra que las personas intersexuales  tuvieron una mayor pérdida de ingresos, siendo el 74% quiénes afirmaron esto, continuando con el 60% de los hombres trans y el 70% de las mujeres trans que afirman haber sido afectadas. Nótese que no gozar de una seguridad económica obstaculiza el acceso a servicios de salud, educación, entre otros, y ello repercute en el bienestar integral y calidad de vida de las mujeres y personas disidentes.

Como respuesta, la sociedad civil ha abierto refugios y espacios seguros para las mujeres como es el caso de; Refugio Casa Frida y la Casa Hogar Paola Buenrostro.

Finalmente, como señala la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, las personas de la diversidad sexual tienen una mayor probabilidad de estar desempleadas o de trabajar en el sector informal, por lo que han sido sumamente vulnerables al impacto económico de esta pandemia y carecen de muchos de los derechos laborales.

El papel del gobierno al respecto

Para hacer frente a estas afectaciones, el gobierno mexicano ha realizado acciones como:

Para hacer frente a estas afectaciones, el gobierno mexicano ha realizado acciones como:

Acciones a favor de las personas LGBTQIA+

Por parte de las asociaciones civiles se han puesto a disposición diferentes recursos de apoyo, entre otras actividades que fortalecen los sentimientos de pertenencia a la vez que se crean redes que ayudan a disminuir las afectaciones en cuestión de salud mental que la pandemia ha traído a la población LGBTIQ+.

En particular destacamos para la población trans:

Y para la población de mujeres* sáficas:

  • Jóvenes por una Salud Integral A.C. acompaña a mujeres lesbianas y bisexuales por medio de la línea de atención, la cual es gratuita y confidencial. Asimismo, organiza espacios comunitarios lúdicos y talleres de manera digital.
  • Marcha Lencha ha facilitado espacios lúdicos virtuales orientados particularmente a lenchitudes.
  • Balance A.C. también organiza espacios lúdicos y comunitarios de manera mensual para la población de mujeres* sáficas, vía plataformas digitales.

 

Cabe mencionar que también hay otros espacios mixtos tanto para mujeres (sin importar su sexualidad) y para personas LGBTI+ (sin importar su género) facilitados por organizaciones civiles, con intenciones y actividades similares, de los cuales pueden beneficiarse las mujeres* sáficas.

Asimismo se han realizado y publicado investigaciones impulsadas por organizaciones de la sociedad civil acerca del impacto de la pandemia en la población LGBTIQ+, junto con algunas recomendaciones para la respuesta organizada:

Más información:

Balance A.C. https://balancemx.org/es

Red de Juventudes Trans Juventudestrans.org

 

Por parte de las asociaciones civiles se han puesto a disposición diferentes recursos de apoyo, entre otras actividades que fortalecen los sentimientos de pertenencia a la vez que se crean redes que ayudan a disminuir las afectaciones en cuestión de salud mental que la pandemia ha traído a la población LGBTIQ+.

En particular destacamos para la población trans:

Y para la población de mujeres* sáficas:

  • Jóvenes por una Salud Integral A.C. acompaña a mujeres lesbianas y bisexuales por medio de la línea de atención, la cual es gratuita y confidencial. Asimismo, organiza espacios comunitarios lúdicos y talleres de manera digital.
  • Marcha Lencha ha facilitado espacios lúdicos virtuales orientados particularmente a lenchitudes.
  • Balance A.C. también organiza espacios lúdicos y comunitarios de manera mensual para la población de mujeres* sáficas, vía plataformas digitales.

 

Cabe mencionar que también hay otros espacios mixtos tanto para mujeres (sin importar su sexualidad) y para personas LGBTI+ (sin importar su género) facilitados por organizaciones civiles, con intenciones y actividades similares, de los cuales pueden beneficiarse las mujeres* sáficas.

Asimismo se han realizado y publicado investigaciones impulsadas por organizaciones de la sociedad civil acerca del impacto de la pandemia en la población LGBTIQ+, junto con algunas recomendaciones para la respuesta organizada:

Más información:

Balance A.C. https://balancemx.org/es

Red de Juventudes Trans Juventudestrans.org

 

Presupuesto de Egresos de la Federación 2022

Se ha percibido una mayor apertura a la integración de la perspectiva de género dentro de las instituciones y las políticas públicas, sin embargo, es una perspectiva en donde ha permeado el sesgo, dejando a la comunidad LGBTQI+ sin contar con un programa que de manera integral atienda las necesidades que convierten a esta población en un grupo vulnerable y que se enfrenta a una continua discrminación, incluso a limitaciones para el acceso a la salud en esta pandemia.

Se ha percibido una mayor apertura a la integración de la perspectiva de género dentro de las instituciones y las políticas públicas, sin embargo, es una perspectiva en donde ha permeado el sesgo, dejando a la comunidad LGBTQI+ sin contar con un programa que de manera integral atienda las necesidades que convierten a esta población en un grupo vulnerable y que se enfrenta a una continua discrminación, incluso a limitaciones para el acceso a la salud en esta pandemia.